EL MOMENTO EN EL QUE DECIDES QUERERTE

Hace mucho que no escribía en el blog y es que últimamente no tengo tiempo ni de respirar… así que hoy he decidido dedicar un rato a escribir, a sacar fuera de mi cabeza algunos pensamientos que creo que pueden ayudaros

Empezare diciendo que llegar a amarte a ti misma, nunca es fácil, no es un camino fácil ni de lejos… es un camino, largo, lleno de baches y ondulaciones en que la meta aveces parece cercana, pero otras parece que se aleja de ti a tal velocidad que piensas que nunca vas a alcanzarla…

Mi camino empezó siendo apenas una niña, las cosas se pusieron difíciles y me empece a encerrar en mi, pasando muchas horas meditando sola conmigo misma perdida en mis pensamientos… eso me llevo a un montón de conclusiones validas sobre que el mundo era injusto (y lo es, así que no iba desencaminada).

Pero luego llego una época mucho más oscura, la adolescencia, estaba muy acostumbrada a ser la rarita marginada, así que pensé que no había sido un cambio grande… pero lo fue, acabe en una época de ansiedad y depresión, pensando en que no merecía la pena seguir, en que estaba harta y cansada de que la vida fuera dolor y angustia para mi.

La sorpresa fue que entre todo ese fango que me atenazaba, surgió algo bueno, mi cabeza hizo un “click” que cambio mi vida, por completo.

Un día mirándome me di cuenta de que pese a los insultos y todo lo que me decían de mi cuerpo, yo me veía como era y me gustaba lo que veía, quizás tenia algunas inseguridades debido a todas aquellas cosas, pero no me odiaba, ni odiaba lo que veía en el espejo, tome decisiones, cogí las riendas de mi vida en ese momento, para salvarme a mi misma, me puse la primera en mi lista de prioridades.

Empece a vestir como me daba la real gana, porque es y era mi vida y mi cuerpo, tenia y tengo derecho a decidir, empece a ignorar lo que dijeran, aunque en ocasiones fueran tan crueles que me costara afrontarlo. Pero deje de tener miedo, deje de esconderme, deje de intentar pasar desapercibida, eso no había servido y solo me hacia daño.

La vida cambio, dos años más tarde decidí salir del instituto (porque realmente era insostenible debido al bullying que yo pudiera seguir allí otro año) y tratar de hacer mi vida, me salve a mi misma, hubo muchas personas que se enfadaron conmigo por dejarlo, pero como os he dicho, yo ya me había puesto la primera en mi lista de prioridades y salvarme de aquella situación de mierda, era necesario y como nadie lo hacia, lo hice yo misma.

El quererse a una misma nunca es fácil y supone ponerte por delante de muchas cosas para poder ser feliz (o aunque sea estar relativamente bien), para poder tener una vida mejor, porque tu cuerpo es tuyo y vas a vivir con el toda tu vida, amalo con locura, da igual como sea, adoralo, es el único que tendrás. Y amate a ti misma, con tus rarezas y peculiaridades, porque son esas cosas las que te hacen diferente al resto.

Y nada, eso, que me apetecía escribir, que me apetecía contaros cosas, que vierais un poco lo que me paso a mi (aunque creo que os lo he contado en algún vídeo de youtube).

Espero que os haya gustado y os ayude a daros cuenta que debéis ser vosotras mismas las primeras en vuestras listas de prioridades.

¡Un besazo enorme gatetes!